Viejuno y Regulero
no salen del agujero,
aún no han empezado
y ya van uno a cero.
Remontan como pueden,
uno-dos, doce-diecisiete,
y en sólo unos minutos
les ponen en un brete:
Regulero se resiente,
y Benja y Litos resuelven.
Ha caído el dos a dos
y Viejuno se retuerce.
Llega el último,
definitivo,
y se diría
que fue un timo:
'es-tres-a-dos',
humillados.
Regulero está marcado,
y aún no tengo claro
si Viejuno ha vomitado.
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